Detectar posibles retrasos del lenguaje antes de los 12 meses

Detectar posibles retrasos del lenguaje antes de los 12 meses

El lenguaje lo entendemos popularmente como las palabras que usamos para hablar, desde ese punto de vista, los niños entonces desarrollarían lenguaje desde los 12 o 14 meses, cuando dicen sus primeras palabras. Pero el lenguaje es mucho más que solamente hablar, se trata de un proceso neurológico superior que inicia su desarrollo desde que el niño llora al nacer. En ese sentido, el llanto es nuestra primera expresión como seres humanos, es cuando le decimos al mundo: “hola! estoy aquí”, “mamá, estoy aquí”; a partir de ese maravilloso momento, se comienzan a dar una serie de sucesos progresivos, ordenados, cada vez más complejos y conectados con todas las áreas del cerebro, ya que el lenguaje está inmerso en todo lo que hacemos. 

El propio llanto se hace más específico conforme el bebé crece, por eso las madres aprendemos a diferenciar un llanto de hambre, de sueño o de dolor. Es el código que establecemos con nuestros bebés y que va formando parte de la comunicación madre-hijo. Vemos entonces, cómo el lenguaje es parte importante de ese vínculo, y explica por qué las madres son las mejores estimuladoras cuando existen dificultades en el  camino.

Después del llanto diferenciado, aparecen las vocalizaciones, esos deliciosos “aaaaa” “uuuuu” que tanto nos gusta escuchar, aparecen también los gorjeos (“ggggg”), y más adelante, a los 5-6 meses los bebés comienzan a balbucear, esto es, los “ba ba ba”, “ma ma ma” y “pa pa pa” que se confunden comúnmente con “mamá” y “papá”, pero que en realidad son ensayos, es decir, pequeñas aproximaciones de lo que serán las futuras palabras reales. A todo este proceso descrito, lo llamamos conductas prelingüísticas, porque se dan antes de que el niño diga sus primeras palabras y que marcan el camino para ello.

Todo esto ocurre durante el primer año de vida, periodo crítico para sentar las bases del lenguaje y la audición, y es ésta la responsable de que el proceso se dé como se espera, pues cuando las conductas prelingüísticas tardan en aparecer, podemos pensar en una falla en el sistema auditivo, y es lo primero que debemos descartar, pues la audición es precursora del lenguaje.

De tal manera que, un bebé que no gorjea, o no balbucea, o lo hace más tarde de lo que corresponde, muy probablemente esté experimentando alteraciones en alguna de las áreas del desarrollo afectando la comunicación. Este es el momento de acudir al pediatra quien es el responsable de derivar a los especialistas correspondientes, entre ellos el Terapeuta del Lenguaje. 

Ahora podrías estar preguntándote, ¿Al terapeuta del lenguaje? ¿Tan temprano? y la respuesta es, ¡Sí! Uno que esté capacitado para aplicar el plan de estimulación adecuado, basado en una buena evaluación integral de tu bebé.

El te enseñará a acompañar al niño en sus primeros sonidos, a imitarlo, a repetir lo que él dice a modo de juego, y a hablarle mucho como “conversando”. Esto es parte de una buena estimulación que ayudará a prevenir futuros inconvenientes en la comunicación, brindando así mayores oportunidades para el desarrollo escolar.

Recuerda, hablar, es mucho más que solo hablar.

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