Me la paso trabajando y veo a mis hijos de noche: me siento culpable

Me la paso trabajando y veo a mis hijos de noche: me siento culpable

Cuantas vueltas di para escribir este artículo, y hoy hablaré totalmente desde mi vulnerabilidad, porque el título de este artículo es una herida abierta para mí.

Sí, soy de las mamás que se la pasan trabajando y que cuando me junto con las niñas regularmente es de noche, ellas me esperan despiertas la mayoría de las veces, pero otras se duermen porque ya es muy tarde.

Al principio era todo un caos, me culpaba por no estar, por perderme una caída o un logro y esto me martillaba por mucho tiempo y me martirizaba, porque claro, no estaba dando lo mejor de mí, pensaba:

¿Cómo era posible que las niñas tuvieran una mamá que estuviera tanto tiempo fuera?, ¿Qué iban a decir de mí?

Explicarles que yo quisiera estar siempre, pero que también necesito trabajar y me gusta mi trabajo, así como un montón de cosas más que nos decimos las mamás que verdaderamente nos preocupamos por nuestros hijos.

Sí, tal cual como leíste en la línea anterior, solo una madre que realmente se preocupa por sus hijos se cuestiona su maternidad y aprender a no culparnos por ser presentes de otras formas es una tarea dura pero no imposible, entender que buscar su bienestar en todos los aspectos, aunque no estemos 100% presentes físicamente es parte del paquete.

Nosotras somos responsables del bienestar de nuestros hijos, pero también del bienestar propio y la única manera de conseguirlo es hacer las paces con las decisiones que tomamos. Sí, tan fuerte como pueda leerse es así, no estar en ciertas cosas de la vida de nuestros hijos es NUESTRA elección como mompreneurs y de eso debemos estar claras, no podemos pretender trabajar y al mismo tiempo estar en otro lugar y espacio, porque no es posible.

¿Cuáles son las cosas que debes hacer?

  1. Se consciente y está presente en todo lo que haces. Ya sea en el trabajo, en un lugar de esparcimiento o con tus hijos, está en ese espacio y momento al 100%, apaga todos los demás botones y conversaciones para lograrlo.
  2. Toma decisiones conscientes y claras. No te lleves de tus sentimientos o impulsos que en la mayoría de los casos no son buenos consejeros.
  3. Agarrate con uñas y dientes de tu red de apoyo. Este ha sido uno de mis mayores salvavidas y al principio fue muy difícil para mí, pero entendí que sola no podía ni iba a poder, así que me dejé ayudar.

Mamá no te martirices ni te tortures, solo busca las formas que te funcionen, aplícalas y no te olvides de vivir.

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