Actividades de la vida diaria

Actividades de la vida diaria

Las Actividades de la vida diaria o AVD son actividades fundamentales que realizamos diariamente y nos permiten la supervivencia y el bienestar básico y que engloban todas aquellas tareas que llevan a cabo las personas para un autocuidado y para poder participar de un mundo social. Estas se clasifican o dividen en dos categorías:

  1. Las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), también conocidas como actividades de autocuidado y que “Se refiere a la planificación, ejecución y seguimiento de hábitos, rutinas, y actividades para la diaria supervivencia biológica, intelectual y socio emocional” (Peralta, 2019). Como bañarse, vestirse, comer y poder asearnos, entre otras.
  2. Las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) son aquellas que se realizan para apoyar la vida en el hogar y la comunidad, como los quehaceres del hogar, el cuidado de mascotas, la crianza, hacer compras, etc.

Llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria se considera una de las primeras ocupaciones que adquirimos o aprendemos desde la infancia y a medida que el niño madura aprende a realizar estas actividades de manera socialmente adecuada para poder involucrase y participar de las demás ocupaciones dentro del núcleo familiar y en la comunidad como la educación el juego, el ocio, el descanso y sueño, la participación social, las AIVD y el trabajo. Cuando los niños son pequeños desempeñan las ABVD como ocupaciones conjuntas con el apoyo de sus padres y cuidadores.

 

 

Importancia del desarrollo de ocupaciones de la vida diaria en la infancia

Las bases para que el niño domine las AVD inicia en la infancia y a través de las diferentes etapas del desarrollo. El crecimiento y la maduración le brinda al niño la opor tunidad de participar de distritos roles y entorno s donde el apoyo y la supervisión del adulto par a realizar las actividades se v a disminuyendo.

Pero como individuos únicos que viven en contextos específicos, los niños aprenderán estas actividades a ritmos distintos, ocasionalmente, experimentarán retrocesos o comportamientos impredecibles. Así como también los valores culturales, las expectativas de los padres, rutinas sociales y entornos los físicos influenciarán en qué etapa el niño empieza a desempeñar actividades como asearse, ducharse o usar el baño solo. Sin embargo, en definitiva, la sociedad y la familia asumen que los niños mostrarán un desarrollo progresivo en su nivel de desempeño y autosuficiencia para lograr aprender a realizar sus AVD de manera independiente.

Participar activamente de las actividades de la vida diaria beneficia a los niños en diversas áreas, tiene beneficios al estado de salud en general, mejora las funciones corporales (p. ej. Desarrollo de fuerza, resistencia , movilidad, coordinación memoria, secuenciación, formación de conceptos, imagen corporal, la limpieza, en la higiene y en la resolución de problemas al mismo tiempo que gana dominio en tareas que son significativas y tienen un propósito para ellos. El dominio de estas tareas conduce a un aumento de la autoestima y la confianza en sí mismos y la autodeterminación, lo que le proporciona al niño un sentido de autonomía.

 

 

Factores que influyen el desempeño del niño en las AVD

El nivel de interés, la confianza en sí mismos y la motivación son factores que influyen en si los niños alcanzan niveles de desempeño por encima o por debajo de las expectativas en el aprendizaje y realización de las actividades de la vida diaria.

Los factores específicos del niño (estructuras y funciones corporales), las habilidades y los patrones de desempeño influencian el rendimiento en las AVD. Por ejemplo, los niños con hipersensibilidad táctil pueden llorar al vestirse y negarse a pesar de tener las habilidades motoras y cognitivas para hacerlo.

Tener una discapacidad o el estado de salud del niño pueden afectar a sus habilidades de desempeño en las AVD y también pueden afectar la interacción entre el padre o cuidador y el niño, dificultando el brindar apoyo.

Cuando un niño nace con una discapacidad o la adquiere, se modifican las expectativas de los padres y las del niño respecto a las AVD y la independencia en la vida diaria. Los terapeutas ocupacionales desempeñan un papel decisivo a la hora de ayudar a padres e hijos a aprender a modificar las demandas de actividad y las rutinas para que los niños desempeñen la s tareas AVD dentro de su entorno cotidiano.

La intervención de terapia ocupacional para aumentar la función AVD tiene en cuenta lo que el niño y la familia valoran y el contexto en el que se producen las tareas. Los niveles de independencia, seguridad y adecuación del desempeño ocupacional del niño y la familia determinan las ocupaciones AVD del niño en diversos contextos.

Los niños con discapacidad intelectual, lesiones cerebrales traumáticas o discapacidades múltiples suelen presen tar problemas de coordinación, iniciativa, capacidad de atención, secuenciación, memoria, seguridad y capacidad para aprender y generalizar actividades en distintos entornos. Sin embargo, con instrucción y oportunidad, las AVD se convierten a veces en las tareas que estos niños desempeñan de forma más competente.

Enseñando de las actividades de la vida diaria

Una de las metodologías formales con mejor enfoque para la enseñanza de las habilidades de la vida diaria que podemos encontrar en algunas escuelas es el modelo pedagógico Montessori ya que ofrece las actividades adecuadas a la edad del niño priorizando un entorno y situaciones cotidianas, así como tambien valora la participación activa y toma de decisión del niño.

Aunque existen muchos modelos y recursos variados para la enseñanza de las actividades de la vida diaria, la mayor oportunidad de aprendizaje es la que los niños tienen en casa, involucrarlos y brindarles todas las oportunidades de participación que sean posibles es el recurso mas valioso para que los niños puedan desarrollar independencia en esta s actividades en el entorno en que más les serán de utilidad, el hogar.

 

Tips para involucrar a tus peques en las AVD y fomentar su independencia

  1. Identifica en que actividades cotidianas tu niño muestra interés y deseos de participar.
  2. Inicia por invitarlo a participar con los pasos mas sencillos o siendo él quien te asista en llevarla a cabo (elegir la ropa, preparar el cepillo de dientes, etc.).
  3. Acompaña al niño a realizar cada uno de los pasos brindando apoyo solo en aquellos en los que se le haga difícil.
  4. Brinda una retroalimentación positiva alentando a tu hijo a intentar hacer solo las actividades en las que ya ha dominado los pasos.
  5. Toma en cuenta la capacidad de aprendizaje del niño y su habilidad para completar las tareas de la actividad de forma segura y de no mostrar reacciones negativas cuando falle.

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