INGESTA DE SUSTANCIAS CÁUSTICAS

Ingesta de sustancias cáusticas

Ingesta de sustancias cáusticas

La ingesta de productos cáusticos es un grave problema médico y social; es fundamental la prevención ante el consumo de estos, para evitar daños en el esófago.

La exposición a sustancias causticas puede representar el 0,3% de las visitas anuales a emergencias pediátricas. Se trata, por tanto, de un motivo de consulta ocasional, cuya importancia radica en que se trata de situaciones evitables y que producen una importante morbimortalidad.

Estadísticamente, la ingestión de sustancias cáusticas en adolescentes y adultos a menudo corresponde a intentos de suicidio y, por lo tanto, es intencional más que accidental. La intención en estos casos se asocia a mayor volumen de sustancia ingerida y mayor gravedad de la lesión. En el grupo de niños, en cambio, la ingestión de cáusticos es casi siempre accidental, lo que teóricamente podría conducir a un menor riesgo de lesión.

El pH por encima del cual las sustancias alcalinas son susceptibles de producir lesiones cáusticas es igual o superior a 12, mientras que las sustancias ácidas pueden producir lesiones con un pH inferior a 4. Los ácidos producen necrosis por coagulación de proteínas, con deshidratación, formas y un agente protector algo difíciles penetrar, excepto en altas concentraciones. Los alcalinos causan necrosis por licuefacción, desnaturalización de proteínas, saponificación de  grasas y trombosis capilar. Mantenerse hidratado aumenta la quema de hidratación. Estas respuestas son beneficiosas para profundizar la lesión. Por lo tanto, el ácido se asocia con mayor frecuencia con el daño estomacal que el álcali.

Ingerir grasa a menudo provoca dolor local inmediato y dolor en los ojos. Los pacientes a menudo experimentan vómitos o náuseas poco después de tomarlo. Del mismo modo, la lesión de la epiglotis, hipofaringe y orofaringe, directamente o por aspiración si el producto es cristalino, provocará disnea, dificultad para respirar y ronquera. Si la lesión es muy grave y la perforación se produce de forma precoz, existe dolor torácico intenso, enfisema subcutáneo, así como signos clínicos de shock y sepsis. Si no hay perforación, los síntomas agudos generalmente se resuelven en 2 a 3 días. Gradualmente, la obstrucción esofágica y la disfagia pueden desarrollarse en las siguientes semanas, ya que el 80% de las estenosis esofágicas se desarrollan dentro de los 2 meses posteriores a la lesión del esófago.

Los niños que hayan ingerido sustancias corrosivas deben ser evaluados cuidadosamente. La presencia de síntomas determinará la necesidad de endoscopia y, por tanto, derivación si el centro médico no dispone de este recurso. Cuando el paciente está completamente libre de signos y síntomas, y en caso de ingestión involuntaria, no está indicada la endoscopia.  Los niños con síntomas importantes (sialorrea, disnea, disfagia y regurgitación) tienen mayor riesgo de daño anatómico en el esófago.

Los niños con síntomas leves (vómitos, llagas en la boca, etc.) tienen menos probabilidades de tener daño en el esófago que los niños que lo están antes. En pacientes que tragan voluntariamente y no accidentalmente, aunque estén asintomáticos, siempre se recomienda la endoscopia.  El momento ideal para realizar la endoscopia tras la ingestión de un cáustico en niños es controvertido. La mayoría de los estudios coinciden en recomendar su eficacia dentro de las primeras 12 horas posteriores a la ingestión para evaluar la extensión de la lesión, establecer el pronóstico y orientar el tratamiento. La endoscopia días después de la exposición (“tardía”) parece aumentar el riesgo de perforación, por lo que no se recomienda realizarla después del 3 día. De hecho, hay poca evidencia sobre la seguridad de la endoscopia realizada 5-15 días después de la ingesta.

No se debe realizar un lavado gástrico, ni colocación de una sonda nasogástrica en esta posición por que esto puede llevar a producir una perforación esofágica. Tampoco se recomienda inducir el vómito, cuando se provoca el vómito, el esófago está expuesto a un segundo contacto con el corrosivo.

El uso de antibióticos para prevenir complicaciones infecciosas es controvertido. Estarán indicados en lesiones de grado 3 por el riesgo de microabscesos y en casos de perforación. La supresión del ácido con inhibidores de la bomba de protones esta indicada para prevenir la lesión gástrica secundaria al daño péptico y el  reflujo gastroesofágico posterior a la quemadura. En cuanto al uso de corticoides en estos casos graves con el fin de reducir el daño esofágico y la incidencia de esta estenosis, así como la realización precoz de dilataciones, son temas controvertidos.

Las asociaciones ESPGHAN y ESGE así como diversos tratados y guías de referencia recomiendan el uso de dexametasona intravenosa en dosis altas (1 g/1,73 m2/día) durante 3 días, se recomienda específicamente para la esofagitis cáustica 2B como método para prevenir el desarrollo de estenosis esofágica.

El apoyo nutricional individual es fundamental. La nutrición es uno de los aspectos terapéuticos más importantes, ya que contribuye en gran medida a la recuperación más rápida de las lesiones gastrointestinales, la estabilización de los parámetros biológicos, inmunológicos y metabólicos, además de reducir la estancia hospitalaria. El apoyo nutricional temprano es importante porque reduce la infección y el riesgo de desarrollar neumonía por aspiración y embolia pulmonar.

La mejor manera de prevenir estos accidentes es mantener los productos de limpieza en recipientes etiquetados, fuera de la vista de los niños y fuera del alcance. En nuestro país, la gente suele almacenar estos productos en otros envases como botellas de agua, botellas de refrescos, botellas de malta o vasos, los niños y adolescentes, podrían pensar que es agua o una bebida y tomarla de forma accidental, lo que podría tener como consecuencia la quemadura de la vía digestiva, representando esto un daño que pudiera ser permanente y afectar el desarrollo del niño y la dinámica familiar.

Fuente

  1. Bautista Casasnovas A, Argüelles Martin F. Capítulo 14: Ingesta de cáusticos. En Protocolos diagnóstico-terapéuticos de Gastroenterología, hepatología y nutrición pediátrica. Colección: Protocolos de la Asociación Española de Pediatría, págs. 121-130, 2aEdición. Editorial Ergón S.A: Madrid, 2010
  2. Muñoz Bernal.Intoxicaciones por álcalis-cáusticos. Grupo de Trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Manual de Intoxicaciones en Pediatría, 2.aed., pp. 145-150
  3. Maluenda Carrillo C, Bodas Pinedo A. Capitulo 3.1.4 Traumatismos, infecciones y esofagitis cáustica. En Tratado de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica aplicada. Págs.: 185 -190, Edit. Ergon: Madrid, 2011.
  4. Salzman, R.N. O’Malley.Updates on the evaluation and management of caustic exposures. Emerg Med Clin North Am, 25 (2007), pp. 459-476
  5. Pierre Reinaldo, Neri Sandra, Contreras Mónica, Vázquez Rodrigo, Ramírez Luis C., Riveros Juan P. et al . Guía de práctica clínica Ibero-Latinoamericana sobre la esofagitis cáustica en Pediatría: Fisiopatología y diagnóstico clínico-endoscópico (1a Parte). chil. pediatr.  [Internet]. 2020  Feb [citado  2022  Jul  01] ;  91( 1 ): 149-157.
  6. Pierre Reinaldo, Neri Sandra, Contreras Mónica, Vázquez Rodrigo, Ramírez Luis C., Riveros Juan P. et al . Guía de práctica clínica Ibero-Latinoamericana sobre la esofagitis cáustica en Pediatría: Aspectos terapéuticos (2a. Parte). Rev. chil. pediatr.  [Internet]. 2020  Abr [citado  2022  Jul  01] ;  91( 2 ): 289-299.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra

Suscríbete a nuestro BLOG

Mantente al día con los mejores consejos de expertos en crianza

Registrarse

Se enviará un enlace a tu dirección de correo electrónico para establecer una nueva contraseña.

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad.